Guatapé es un pueblito que se caracteriza por sus coloridos zócalos en bajorrelieve que, desde principios del siglo XX, narran varias historias: la de las familias que habitan cada casa o atienden cada comercio, la de los indígenas de esta zona en tiempos pasados, o la de la colonización de siglos atrás. Todo está pintado de colores llamativos que permanecen vivos, aunque el cielo esté lleno de nubes. Un paseo sin rumbo por las calles de este pueblo es obligatorio para ir descubriendo las pequeñas obras de arte.


Desde allí puedes observar la reconocida PIEDRA DEL PEÑOL
“el mejor mirador del mundo”.




El Embalse Peñol-Guatapé es un imponente atractivo turístico que comparten los municipios de El Peñol y Guatapé, y que cubre 6.365 hectáreas de sus territorios, con profundidades máxima y promedio de 43 y 27,5 metros, respectivamente. Además de la admiración que genera por su belleza natural y la majestuosidad del paisaje (muy propia para el recuerdo fotográfico), el lugar es ideal para el disfrute de deportes náuticos por lo que es común su práctica, así como la de actividades recreativas como paseos en lanchas a motor, motos acuáticas y yates.

De las profundas aguas del Embalse Peñol-Guatapé, emana una estructura metálica símbolo de la memoria de un pueblo. Es la Cruz del Viejo Peñol que recuerda que en este sector quedaron sepultados más de 250 de historia del antiguo poblado urbano del municipio de El Peñol.